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Patrimonio Cultural

Gótico, Renacimiento y Barroco

Cárcel de Broto


Bien de Interés Cultural.
La torre de la cárcel se encuentra situada en la ribera del Ara, junto al antiguo puente sobre el río Ara que fue volado durante la última guerra civil. En su origen pudo estar relacionada con la defensa de dicho puente, y estar destinada también al cobro del pontazgo.



Sin embargo, durante una buena parte de su historia desempeñó también funciones de cárcel. Por ejemplo, en 1528, en la detención de Pedro de Burgasé, ladrón, bandolero y salteador de caminos, se hablaba de su fuga de la cárcel de Broto. Ya en 1573, según consta en un documento del Archivo Histórico de Zaragoza, el arzobispo de Zaragoza, mandaba encerrar a los presos de la zona en la cárcel común del valle de Broto, que se encontraba en esa localidad.

Es un gran edificio de tres pisos con planta cuadrangular construido en mampostería y sillarejo, utilizando el sillar reforzando sus esquinas. La planta baja era ciega al exterior, salvo por una ventana, y contaba con dos espacios divididos por un tabique central. Cubre con bóveda de medio cañón. El único acceso se realizaba a través del piso principal de la torre, por dos trampillas abiertas en su pavimento.

El piso intermedio o principal se cubre también con medio cañón y presenta en uno de los paramentos dos aspilleras de carácter defensivo. Es el piso de mayor interés, no tanto por sus aspectos arquitectónicos como por los grabados incisos de carácter popular realizados por los presos, que cubren casi totalmente los muros. Se realizaron desde mediados del siglo XVI hasta principios del siglo XX, aunque predominan los del siglo XVIII.



Decoran los cuatro lienzos y son muy variados, aunque siguen unas pautas estilísticas comunes: son figuras de trazado esquemático y torpe ejecución, con los interiores rellenos mediante rayas, aspas o líneas en zig zag.



Hay figuras humanas, la mayor parte de los cuales pueden ser santos (se puede identificar un san Cristóbal, pero hay otros de difícil identificación, que portan lo que puede ser interpretado como palmas de martirio), vírgenes (figuras femeninas identificables por las inscripciones) y crucificados, aunque también hay lo que parecen ser guerreros. Hay asimismo animales: cabras, sarrios y ciervos, pero también peces y serpientes.



La última planta tiene también cubierta abovedada con medio cañón, con su eje transversal a la bóveda del piso inferior. En sus paramentos se abren también aspilleras y una ventana cuadrangular de mayor tamaño, bajo la que se sitúa un retrete que vierte directamente al exterior.