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PATRIMONIO MUNDIAL PIRINEOS-MONTE PERDIDO

Convención para la protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural

¿Qué es la Convención para la protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural?

La Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural fue aprobada en 1972 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Es actualmente el tratado internacional más reconocido en todo el mundo gracias a la ratificación de 190 Estados Partes y en sus 40 años de historia se han inscrito 981 sitios en la Lista del Patrimonio Mundial.

Es un instrumento eficaz de cooperación internacional para la protección del patrimonio cultural y natural que posee un valor universal excepcional. Gracias a esta Convención se han podido proteger sitios con un importante valor que se hubieran deteriorado o desaparecido debido a la falta de recursos para preservarlos.

La declaración de bienes como Patrimonio de Mundial es un reconocimiento a la universalidad de estos bienes, cuyo disfrute, protección y cuidado pasa a ser de todos los pueblos del mundo, independientemente del territorio en el que estén localizados y sin perjuicio de la soberanía o la propiedad nacionales.

Ser Patrimonio Mundial no es un fin, sino un medio para proteger, valorar y conservar nuestro patrimonio con un valor universal excepcional. Ser Patrimonio Mundial es un compromiso permanente.

Las Pirámides de Egipto, la Gran Muralla China, los canales de Venecia, las cataratas de Iguazú,... son ejemplo, entre muchos otros, de los más de 900 bienes declarados Patrimonio Mundial que están distribuidos en 160 países. España, con 44 bienes, es el tercer país con mayor número de sitios inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial.

Estos bienes se dividen en tres categorías, en función de sus características: bienes culturales, bienes naturales y bienes mixtos (estos últimos poseen valores tanto culturales como naturales). En la actualidad hay declarados Patrimonio Mundial 759 bienes culturales, 193 naturales y 29 mixtos.

¿Cómo surge la Convención de Patrimonio Mundial?

Las primeras iniciativas para proteger los sitios en otros países surgieron después de la Primera Guerra Mundial. Es en 1959 cuando la idea de proteger a nivel internacional el patrimonio cultural se pone en marcha con el proyecto de la Presa de Asuán en Egipto. La construcción de esta presa iba a provocar la inundación de los templos faraónicos de Abu-Simbel que quedarían totalmente sumergidos. Para conservarlos la UNESCO promovió una campaña de cooperación internacional de protección que consistió en levantar y trasladar los templos a un emplazamiento más elevado. La participación de los diferentes países para salvaguardar estos monumentos fue un éxito y sirvió para que por primera vez se tomara conciencia de que la protección del patrimonio es una responsabilidad compartida. El proyecto costó aproximadamente 80 millones de dólares estadounidenses y fue financiado por 50 países. A continuación se diseñaron nuevas campañas de protección, como la de salvar Venecia y su laguna, las ruinas de Mohenjo-Daro en Pakistán o el templo Borobudur en Indonesia.

Paralelamente a este momento se dieron los primeros movimientos para salvaguardar el patrimonio natural en el mismo ámbito de responsabilidad internacional. Se iniciaron en Estados Unidos durante la Conferencia de la Casa Blanca en 1965, donde se propuso la creación de una "Fundación del Patrimonio Mundial" que potenciara la cooperación internacional para la protección de "zonas naturales y paisajísticas maravillosas del mundo y los sitios históricos para el presente y para el futuro de toda la humanidad". A esta iniciativa se adhirió la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en 1968.

Estos dos movimientos de funden en la Convención para la protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural aprobada por la UNESCO en 1972. Uno de sus principales méritos de este documento consiste en haber sido el primer documento internacional en el que los conceptos de protección del patrimonio cultural y natural se fusionan al mismo nivel bajo un mismo instrumento de protección.

España ratificó la Convención en 1982 y hoy en día es, con 44 bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, el tercer Estado del mundo en número de bienes declarados.

¿Cómo ha evolucionado la Convención del Patrimonio Mundial?

1972
Año en que se crea la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural. Se trata de un documento internacional único que por primera vez relaciona los conceptos de conservación de la naturaleza y preservación de los sitios culturales, reconociendo la manera en que los seres humanos interactúan con la naturaleza y la necesidad fundamental de mantener el equilibrio entre ambos.

1975
La Convención del Patrimonio Mundial entra formalmente en vigor tras la ratificación de los veinte primeros Estados Partes. Se crea la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro para llamar la atención sobre los sitios que necesiten un cuidado internacional especial y asistencia prioritaria. Se establece el Fondo del Patrimonio Mundial, de contribución tanto obligatoria como voluntaria, para ayudar a los Estados Partes a identificar, preservar y promover sitios del Patrimonio Mundial.

1978
El Comité del Patrimonio Mundial desarrolla los criterios de selección para la inscripción de los bienes en la Lista del Patrimonio Mundial y redacta las Directrices Prácticas para la Aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial, que establecen, entre otros, principios como la supervisión de los sitios inscritos en la Lista y la necesidad de informar periódicamente al Comité sobre su estado de conservación. Las islas Galápagos, en Ecuador, se convierten en el primero de los doce sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial.

1982
España ratifica la Convención de Patrimonio Mundial.

1984
Se inscriben los primero bienes españoles en la Lista de Patrimonio Mundial: Obra de Gaudí, Monasterio y Real Sitio de El Escorial, Catedral de Burgos, Alhambra, Generalife y Albaicín de Granada y el Centro Histórico de Córdoba.

1992
Con 377 sitios inscritos en los primeros veinte años de la Convención, se crea el Centro del Patrimonio Mundial para supervisar la gestión cotidiana de la Convención. Se agrega una nueva categoría de sitios, con lo que la Convención se convierte en el primer instrumento legal que reconoce y protege los paisajes culturales.

1994
El Comité adopta la Estrategia Global para una Lista del Patrimonio Mundial equilibrada, representativa y creíble destinada a corregir el desequilibrio entre las diferentes regiones del mundo y los tipos de monumentos y periodos representados en la Lista. La Estrategia señala la progresión de una visión monumental del patrimonio a otra multifuncional, global y más orientada hacia la gente. Se adopta el Documento de Nara sobre la Autenticidad, que reconoce la naturaleza específica de los valores patrimoniales propios de cada cultura.

2002
Con motivo del 30º Aniversario de la Convención, el Comité adopta la Declaración de Budapest sobre Patrimonio Mundial, que invita a todas las partes interesadas a apoyar la conservación del Patrimonio Mundial mediante cuatro objetivos estratégicos clave (las cuatro 'C'): Credibilidad, Conservación, creación de Capacidades y Comunicación. Se pone en marcha la iniciativa Socios del Patrimonio Mundial, conocida por sus siglas en inglés como PACT, para fomentar acuerdos entre el sector público y el privado y establecer un marco en el cual puedan contribuir a la conservación de sitios del Patrimonio Mundial tanto una amplia gama de instituciones como de individuos.

2007
El Comité del Patrimonio Mundial agrega a sus objetivos estratégicos una quinta 'C': Comunidades, subrayando el importante papel de las comunidades locales en la preservación del Patrimonio Mundial.

2012
Se celebra en todo el mundo el 40 aniversario de la Convención del Patrimonio Mundial y se instaura el 16 de noviembre como Día Internacional del Patrimonio Mundial.