ARTE RUPESTRE

Enclave:

Cueva del Forcón o del Borracho

  • Localidad:San Juan de Toledo
  • Municipio:La Fueva
  • Cota:1.300 m
  • Protección:Bien de Interés Cultural
  • Secuencia Cultural:Paleolítico. Neolítico. Eneolítico. Época romana.

DESCARGAS

ENLACES

    Mapa

    Descripción

    Se abre en los impresionantes acantilados calizos de la Peña Montañesa, en su tramo central, sobre la pequeña aldea de San Juan de Toledo y cerca de la cueva de la Espluga de Puyascada.

    Galería de más de 100 metros de longitud que se abre en un gran farallón vertical a casi 7 metros sobre el nivel del suelo pero que, gracias a un escalón natural, se reduce a 4 metros de desnivel.

    Un gran tronco de carrasca seco, apoyado sobre el muro del cantil, permite el acceso.

    GALERÍA TERMINAL

    Se localizaron una serie de trazos digitales realizados sobre la archilla húmeda de sus paredes y techo, que Baldellou considera verdaderos maccaroni, así como un importante conjunto de grabados e incisiones lineales.

    María Pilar Casado López, en su estudio de los grabados de la Cueva de El Forcón, analiza una serie de representaciones grabadas en el techo y paredes de la parte final de la cueva.

    Se distinguen seis conjuntos de grabados diferentes distribuidos en el espacio.

    Técnicamente se pueden agrupar en tres tipologías diferentes:

    1) Maccaroni: realizadas por impresión digital, correspondiente a tres dedos humanos dejando una huella poco profunda de unos 15 mm de ancho.

    2) Incisiones realizadas con un útil de punta no muy aguzada y terminación irregular, que deja un surco no muy profundo (entorno a 10-12mm).

    3) Incisiones realizadas con un útil de punta fina, que deja un surco de 8mm e incluso inferior.

    En relación a la tipología de las representaciones se trata de grabados lineales no figurativos: no existen figuras con posible identificación, ni hay representaciones de fauna, a excepción de un conjunto de líneas más o menos ondulantes que podrían recordar un posible perfil de équido.

    La parte que corresponde a la cabeza está formada por una masa de barro, la línea del dorso estaría realizada por trazo digital apoyándose en un saliente de la roca, a modo de aprovechamiento de un relieve natural, y el cuerpo y las patas quedarían definidas por un conjunto de trazos sin demasiado orden.

    Según la autora, a pesar de no existir datos concluyentes en relación a la cronología de los grabados, la hipótesis que cobra mayor credibilidad es la que defiende la datación paleolítica de los grabados, en especial, de los de tipo maccaroni.

    En concreto, opina que el hecho de que este enclave se encuentre próximo al yacimiento de Fuente del Trucho (Colungo) invita a considerar con cierta consistencia la posibilidad de que los grabados estudiados puedan haber sido realizados por las mismas gentes que las pinturas.

    VESTÍBULO

    Yacimiento funerario que en opinión de Vicente Baldellou no cobijaría más de seis tumbas, dadas las reducidas dimensiones del espacio (5m2).

    Podría tratarse de inhumaciones en cueva -seguramente individuales, tal y como aparecen en el Mediodía francés- con un ajuar compuesto por objetos de adorno, escasa industria lítica y ofrendas de tipo alimentario, atestiguadas por los vasos cerámicos y por los restos óseos de animales.

    La presencia de carbones y cenizas entre los materiales revueltos puede constituir un vestigio de posibles piras ceremoniales, las cuales no afectarían en nada a los cadáveres, pues ninguno de los restos humanos ni animales presentaba trazas de cremación.

    A pesar del mal estado del yacimiento, Baldellou encuentra nexos de unión considerables con los yacimientos funerarios neolíticos de las regiones mediterráneas francesas.

    De ser así, los cadáveres serían colocados de costado, en posición contraída o replegada. Se trata de uno de los pocos yacimientos funerarios del Alto Aragón

    En concreto se recuperaron:

    -Abundantes cerámica lisa

    -Algunos ejemplos de alfarería con decoraciones impresas muy parecidos a los de la Espluga de Puyascada, entre las que tampoco está presente la de tipo cardial.

    -Fragmentos correspondientes a dos vasos con decoración incisa dispuesta en franjas horizontales, compuestas por triángulos rellenos a base de líneas oblicuas. Uno de los ejemplares presenta junto al borde una banda de pastillas repujadas.

    Los paralelos más próximos de estas piezas los tenemos en Francia (céramique à triangles hachurées) y en Cataluña, en la Cova de la Font del Molinot). Se trata de cerámicas pertenecientes a un horizonte cultural tardío, propio del Neolítico Final e incluso del Eneolítico o Edad del Cobre.

    -Un hermosos cuchillo de sílex con retoque plano escamoso del Neolítico Final e incluso del Eneolítico o Edad del Cobre.

    -Piezas en sílex sobre hojas y cuchillos sin retocar

    -Varias cuentas de collar discoidales

    -Dos cuentas de Dentalia

    -Tres punzones en hueso

    -Algunos restos romanos muy escasos

    -Restos óseos:

    Pedro M. Castaños Ugarte estudió los restos óseos encontrados y llegó a las siguientes conclusiones:

    La mayor parte de los restos pertenecen a mamíferos, con un predominio masivo de las especies domésticas frente a las salvajes.

    Predominan los huesos de vaca, seguidos por los de oveja y cerdo. En menor cantidad también aparecen restos de gallina, conejo y ciervo. Los 33 restos humanos aparecidos parecen pertenecer a dos homo sapiens adultos.

    GALERÍA ELEVADA-BOCA SECUNDARIA DE LA CUEVA

    Galería elevada que contenía un depósito de tierra estéril.

    Sin embargo, en una grieta de la pared oriental y escondida bajo una piedra, apareció una interesante pieza de bronce de datación romana, cuyo estudio ha sido realizado por el Dr. D. Francisco Marco.

    Se trata de un bronce romano, de forma semilunar invertida. Mide 7,5cm de longitud y posee una anchura de 3cm en la parte central y un grosor de unos 2mm.

    Posiblemente fue una pieza de frontalera o botón central de petral, o bien un colgante de correa grupera (partes importantes del arreo de los caballos romanos) creado en la segunda mitad del siglo II o la primera mitad del siglo III.

    Excavación

    Vicente Baldellou. Alumnos del Colegio Universitario de Huesca. Miembros del Grupo de Investigación Espeleológica de Peña Guara. Junio-julio de 1972. 9 días de campaña.