ARTE RUPESTRE

Enclave:

Ruta del Entremón

  • Horario estimado :1 h hasta la Presa de Mediano (sólo ida)
  • Distancia :2,9 km
  • Desnivel acumulado :Positivo: 138 m; Negativo: 121 m
  • Altitud :Máxima: 519 m; Mínima: 460 m
  • Tipo :Lineal
  • Dificultad :Baja. Riesgo por pasos estrechos sin barandilla.
  • Itinerario :Perfectamente señalizado y definido. Cuenta con paneles que nos informan de la riqueza ornitológico del cañón. Es parte de la GR 1- Sendero Histórico.
  • Desplazamiento :Todo el recorrido se realiza por senda. Pasos estrechos sin barandilla.

Mapa

ELEMENTOS DE INTERÉS

 

Dificultad baja, pero se atraviesan varios pasos estrechos y sin barandilla, por lo que existe riesgo de precipitación al vacío.

Desfiladero del Entremón, itinerario ornitológico, bosque mediterráneo, conjunto defensivo de Samitier, embalse de El Grado, Presa de Mediano.

ENCLAVES ARQUEOLÓGICOS PREHISTÓRICOS DE INTERÉS

Cueva de la Miranda y crómlechs de los Yermos del Cementerio (ambos se encuentran en las proximidades del recorrido, pero no son visitables por el momento).

DESCRIPCIÓN

Las aguas del río Cinca, tras ser represadas en el embalse de Mediano, se encajan en el fabuloso desfiladero del Entremón. Durante millones de años los agentes erosivos han modelado la montaña caliza, dando lugar al cañón que vamos a recorrer.

Los bosques de encinas y el vuelo de las rapaces nos acompañarán, así como el recuerdo de unas gentes, que durante el Neolítico y la Edad de los Metales, escogieron este sector de Sobrarbe para vivir y desarrollar sus actividades agropastoriles.

En Aínsa tomar la carretera A-138 que se dirige a Barbastro. A los 18 km se llega al Mesón de Ligüerre, de donde parte la carretera a la izquierda en dirección al Valle de la Fueva. Tras recorrer los primeros 3 km, y sin entrar en el pueblo de Ligüerre de Cinca, se llega al puente sobre el embalse de El Grado.

Después de atravesar el puente sobre el embalse de El Grado, el vehículo se estaciona en un pequeño aparcamiento a la derecha de la carretera. Si se cuenta con dos vehículos se puede plantear una combinación de coches, dejando uno de ellos en el pueblo de Mediano.

Esta ruta comienza en el aparcamiento situado junto al puente sobre el río Cinca, donde encontramos varios paneles con información relativa al Entremón y La Fueva.

Una flecha de madera indica que debemos caminar por la carretera, dirección este, para encontrar el comienzo del sendero que lleva por nombre "Congosto del Entremón" (2 minutos y 120 m desde el punto de inicio).

Sobre nosotros se alzan los escarpes rocosos de la peña Picatiecho.

En la ladera orientada al sur se encuentra la Cueva de la Miranda. Dada la dificultad de acceso y su necesaria preservación, por el momento no es posible visitarla, pero sí merece la pena saber de su existencia.

Se trata de un importante yacimiento arqueológico correspondiente al Neolítico (5.000 y el 3.000 a.C.), pues en ella habitaron los primeros pueblos agroganaderos asentados en Sobrarbe.

Con posterioridad, durante la Edad del Bronce Inicial (1.800 - 1.500 a.C.) también se asentaron nuevos pobladores que ya utilizaban el metal para fabricar diversas herramientas y objetos.

Desde el inicio comprobamos que el itinerario está perfectamente señalizado, ya que forma parte del Sendero Histórico (GR.1).

También es una ruta ornitológica equipada con paneles interpretativos, lo que nos ayudará a descubrir el fascinante mundo de las aves.

De hecho, la presencia de aves asociadas a los roquedos es constante durante todo el camino, entre las que se encuentran buitres leonados, alimoches, águilas reales o quebrantahuesos.

A lo largo de los primeros 10 minutos el sendero atraviesa el tramo más estrecho del Entremón. Aunque las laderas presentan una gran verticalidad, no impide que prospere el carrascal y diversas especies propias de ambientes mediterráneos, como el boj, el enebro, el lentisco o el durillo, entre otros.

La orientación norte-sur que domina el desfiladero, unido a su estrechez, hace posible que se den unas condiciones climáticas muy peculiares. La menor variación de las temperaturas, la menor intensidad de las heladas y la mayor insolación, favorece el desarrollo de una vegetación claramente mediterránea.

Llegamos a una primera mesa de interpretación con información de la Cueva de las Palomas, situada frente a nosotros. Desde este lugar se contempla el impresionante farallón rocoso sobre el que se levantó, en el siglo XI, el conjunto defensivo de Samitier, formado por castillo e iglesia.

A partir de aquí el sendero se estrecha y discurre por un tramo excavado en la roca. A medida que avanzamos, el congosto va ganando amplitud al mismo tiempo que aumenta la presencia del carrascal y algunos quejigos.

Trascurridos los primeros 20 minutos alcanzamos el punto más espectacular de la ruta. Se denomina "Paso de la Media Caña".

Dada la verticalidad de las paredes calizas, fue necesario excavar en la roca un pequeño semitúnel.

Debemos atravesarlo con la máxima precaución, pues cualquier tropiezo podría resultar fatal. Le sigue un nuevo paso, pero en este caso con peldaños metálicos anclados en la roca.

Gracias a la humedad y frescor de este lugar prospera la oreja de oso (Ramonda micony), planta rupícola de hojas gruesas y peludas.

Tras superar este tramo de tanta belleza, al mismo tiempo que emocionante, el sendero prosigue hacia el norte. Las aguas del río Cinca siguen remansadas por el embalse del Grado, inundando el fondo del congosto.

Hasta que finalizaron los trabajos de construcción de la Presa de Mediano en 1959, el Entremón fue un paso muy temido por los nabateros, debido a los rápidos, remolinos y al alto riesgo de chocar contra las rocas.

Durante el periodo de deshielo primaveral, aquellos hombres descendían sobre unas balsas hechas de troncos, con el fin transportar la madera desde los altos valles pirenaicos hasta el río Ebro y el Mediterráneo.

La Presa de Mediano aparece a lo lejos, después de 35 minutos caminando. Tan sólo nos queda recorrer el último tramo del sendero, en suave descenso, hasta llegar al panel que indica "Final Ruta Ornitológica".

Para alcanzar la presa, debemos continuar por el sendero y superar una fuerte pendiente. Al llegar a la carretera, seguimos a la derecha y atravesamos tres túneles excavados. El último de ellos desemboca en la misma Presa de Mediano. Para acceder a la parte superior debemos subir por una escalera metálica.

Después de 1 hora de recorrido hemos llegado al punto final de la ruta, la Presa de Mediano. De las aguas del embalse emerge la torre de la iglesia del pueblo de Mediano.

Cuando el nivel de las aguas desciende lo suficiente, también queda al descubierto su esconjuradero, pequeña construcción de planta cuadrada que se utilizaba con el fin de ahuyentar a las temidas tormentas; sin embargo, de poco sirvió para evitar la inundación del pueblo y el valle.

Como telón de fondo se alza el macizo de Monte Perdido y la Peña Montañesa.

En las proximidades a Mediano existe otro yacimiento arqueológico de gran interés, denominado Yermos del Cementerio.

Aunque por el momento no es visitable, pues no cuenta con señalización y medidas de protección necesarias, consideramos relevante su mención en el contexto de esta ruta.

Conserva seis crómlechs o círculos de piedra, pertenecientes a la Edad del Bronce (1.800-700 a.C.).

Gracias a las excavaciones arqueológicas, se cree que fueron utilizados para la celebración de rituales funerarios y el enterramiento de las cenizas de los cuerpos incinerados.

El regreso se realizará por el mismo sendero. Si se cuenta con una combinación de vehículos, será necesario caminar hasta el núcleo de Mediano donde se ha dejado uno de ellos.

RECOMENDACIONES

Es necesario llevar agua y calzado de montaña.