unesco_mp_head

PATRIMONIO MUNDIAL PIRINEOS-MONTE PERDIDO

Paisaje: naturaleza y cultura

Hidrología

La red hídrica del Bien "Pirineos-Monte Perdido" enla vertiente española se articula en torno a cinco ríos principales, como son el Ara, el Arazas, el Bellós, el Yaga y el Cinca. Todos ellos reciben los aportes de sus respectivos barrancos afluentes, manantiales y surgencias.

En líneas generales, y al tratarse de un macizo calcáreo, la presencia de agua superficial es por lo general escasa y la existente se limita a los cursos fluviales, áreas encharcadas y tres lagos o ibones. Los caudales de agua presentan importantes cambios consecuencia de la presencia de múltiples formaciones kársticas, como sumideros y surgencias.

Al igual que en otras muchas áreas de la cordillera pirenaica, los cursos de agua son de carácter torrencial, experimentando importantes variaciones de caudal a lo largo del años. El régimen de la mayor parte de estos ríos es pluvionival. Los máximos caudales se dan en primavera, fruto de las abundantes precipitaciones propias de la estación y del deshielo de la nieve caída en las montañas; es por ello que al caudal de los ríos en este periodo del año se le llama "mayenco". Por el contrario, los mínimos caudales se dan en invierno y verano, aunque las tormentas convectivas de los meses más calurosos pueden provocar crecidas importantes, aunque siempre puntuales.

En líneas generales, los cursos de agua en este sector de la cordillera son de carácter torrencial. Las aguas, al tener que salvar desniveles muy fuertes llegan a alcanzar gran velocidad y gran turbulencia, lo que favorece los procesos de erosión mecánica junto a la disolución de la roca caliza. Los diversos organismos acuáticos han desarrollado diversas estrategias adaptativas a este hecho.

Otro de los rasgos a considerar es la composición físico-química del agua, ya que está íntimamente relacionada con el tipo de substrato rocoso que atraviesa y la procedencia del agua (lluvias, deshielo o filtración).

A diferencia de otros macizos en los que existe un dominio de materiales impermeables, como los granitos, en torno al Monte Perdido existen muy pocos lagos o ibones, ya que las características de la roca caliza no lo permiten. Dentro del área protegida encontramos tres de ellos:

  • Lago Helado: se sitúa a 2.980 m de altitud, entre las cimas de Monte Perdido y el Cilindro. La superficie de la masa de agua es de 4000 m2.
  • Lago de Marboré o de Tucarroya: se encuentra a 2.600 m de altitud. Su superficie es de 90.000 m2. Es considerado uno de los más bellos de toda la cordillera, más cuando está presidido por el glaciar colgado de la cara norte de Monte Perdido.
  • Lago de Soum de Ramond: se localiza en la cara sur de este pico. Su formación es reciente, como consecuencia de la fusión de un gran helero.

De gran interés limnológico y ecológico son también las turberas y áreas encharcadas, localizadas en ciertas depresiones del terreno. En ellas se acumulan las aguas del deshielo o de pequeños manantiales. Las más destacadas se encuentran en varias zonas por encima del Circo de Carriata y también bajo la Brecha de Rolando.