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PATRIMONIO MUNDIAL PIRINEOS-MONTE PERDIDO

Paisaje: naturaleza y cultura

Música y baile

La música y el baile formaron parte central del discurrir habitual de las gentes que habitaron las localidades del bien Pirineos-Monte Perdido en sus ceremoniales y momentos de descanso y relación.


Entre los elementos que conforman su patrimonio musical destaca la tradición del uso de la gaita de boto aragonesa : en la memoria de muchos sobrarbenses sigue teniendo un lugar primordial el recuerdo del gaitero de Bestué, último tañedor de este instrumento en la comarca antes de la recuperación actual del instrumento.


Instrumentos tradicionales Actualmente, la mayor parte de las danzas populares que siguen vivas en el territorio tienen un uso festivo y lúdico.
Sin embargo, todavía conservan elementos que nos hablan del carácter ceremonial o religioso que tenían en su origen. Este es el caso del Chinchecle, una danza que se bailaba en vísperas de la romería a la Virgen de Pineta.


Ermita de la Virgen de Pineta Otra danza con claro significado simbólico es el Cascabillo de Buerba en el que todos los participantes siguen al alcalde alrededor del "freixe" o fresno que preside la plaza.


Buerba Muchos otros bailes poseen un claro origen ultrapirenaico, aunque ya han pasado a formar parte de la identidad propia de la comarca gracias, en parte, al importante trabajo de recopilación y actualización realizado en las últimas décadas.


Palotiau Como interesante combinación de música y baile en el eje del río Ara se conservan los "palotiaus" de Torla y Broto. Cada año, durante las fiestas patronales, grupos de cuatro danzantes, ataviados en Torla con largos mantones, golpean palos de avellano mientras realizan diferentes figuras y pasos al son de ritmos como la jota, el vals y el pasodoble.