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PATRIMONIO MUNDIAL PIRINEOS-MONTE PERDIDO

Los Visigodos

Primera oleada

Los primeros pueblos germanos aparecen en la Península en el 409. Son los suevos, los vándalos y los alanos, que atraviesan el Pirineo aunque no se paran en la Tarraconense.

Dominio visigodo

En el 472 los visigodos invaden Hispania. Entrando por Roncesvalles, ocuparán algunas ciudades del valle del Ebro como Osca-Huesca.

Con el establecimiento del nuevo poder visigodo, con capitalidad en el Toledo de la Meseta, se inicia un nuevo período histórico en el que se respetarán prácticamente todas las instituciones de origen romano, así como su administración y organización interna.

Por ello es muy probable que nuestros valles continuaran teniendo como centro Boltaña y participando del territorio boltañés.

En este período se afianza la gran propiedad agraria, muy unida a la Iglesia y a sus representantes episcopales, como la sede de Huesca.

Por otra parte se extiende un tipo de religiosidad cristiana, el eremitismo, que recoge también creencias paganas y de carácter mágico de origen prerromano y romano.

En el territorio del bien Pirineos-Monte Perdido encontramos un asentamiento de gran devoción y antigüedad, testimonio de los primeros tiempos de la cristianización de estas tierras: la cueva y ermita de San Úrbez, en Añisclo.

Enfrentamiento con los francos

Los francos comienzan a presionar al otro lado del Pirineo y obliga a los visigodos a reforzar los pasos pirenaicos con contingentes militares.

En Gistaín, muy cerca del territorio del bien Pirineos Monte Perdido, se instala la ceca visigoda de Cestavvi. Allí aparecieron unas monedas que nos ponen sobre la pista de la existencia de estos destacamentos militares acantonados para sostener el empuje de los francos y evitar su paso hacia el Sur.

Los visigodos pierden casi todo el sur de la Galia y, en el 672, el conde Ilderico de Nimes y el duque Paulo pretenden crear un reino que englobe el mediodía de la Galia y la Tarraconense, enfrentándose al rey visigodo Wamba. El ejército toledano, al mando de Wamba, les derrotará en paseo militar por el valle del Ebro.

Final de un reino

El reino visigodo de Toledo, de azarosa vida y de historia belicosa, cae en la primavera del 711cuando su último rey, don Rodrigo, peleaba en el Norte contra vascones y cántabros y el reino se vio invadido por un enemigo aún no suficientemente calibrado: los árabes.