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PATRIMONIO MUNDIAL PIRINEOS-MONTE PERDIDO

El feudalismo y la consolidación territorial

El nacimiento del Reino

A la muerte del rey Magno, en 1035, repartidos sus estados entre sus hijos, será Gonzalo quien ejerza la autoridad en todo Sobrarbe y Ribagorza, al parecer, con título de rey.

Sin embargo, su temprana y oscura muerte en 1043, supone la anexión de este reino al de Aragón, cuyo titular, Ramiro I, ya ha sido elegido como tal por las potestades de Sobrarbe y Ribagorza. Se convierte así en el monarca del naciente reino de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza.

El sistema feudal

Estos siglos y los venideros son la época del apogeo del sistema feudal.

En un primer momento, se instala un señor al frente de una castellanía al servicio del rey. Más tarde, esta castellanía pasa de padres a hijos de forma hereditaria con autonomía casi plena.

La aldea es la unidad de habitación y explotación, alrededor de la cual gira un mundo cultural, social y económico regido por los poderes feudales, sean laicos o religiosos. En Sobrarbe destaca el gran monasterio de San Victorián, verdadero estado jurisdiccional y señorial que ejerce sus derechos sobre una cantidad importante de tierras y aldeas.

 

El esplendor del arte románico

Los benedictinos (llamados monjes negros por su vestimenta) extienden un nuevo arte, el románico. Sobrarbe y el territorio del bien Pirineos-Monte Perdido ofrecen una muestra generosa de este estilo.

Camino de Santiago

El culto al apóstol Santiago en Galicia comienza a principios del siglo IX. Muy pronto, en la corte carolingia surge el interés por ese nuevo culto y comienzan las peregrinaciones. Posiblemente las primeras se hicieron por mar, bordeando las costas del cantábrico o a pie, atravesando los Pirineos por los puertos de Palo (Huesca) y el de Otxondo(Navarra).
Durante los siglos X y XI los caminos utilizados para dirigirse a Compostela varían en función a los cambios de ocupación musulmana del territorio y de la fluctuación de la marca hispánica.

Tras la conquista de Boltaña en el siglo X todos los caminos naturales que atraviesan los Pirineos fueron accesibles desde la actual Francia, aunque la cronología de su utilización es incierta.

En el territorio del Bien Pirineo-Monte Perdido destacan enclaves muy relacionados con la peregrinación jacobea como el Hospital de Riomajou, el Hospital de Bujaruelo o las villas de Bielsa, Torla y Broto, entre otras.

 

La peregrinación a Santiago fue uno de los fenómenos medievales más destacados hasta que, en el siglo XVI entró en crisis y prácticamente desapareció.

Siglos XI y XII

En 1071 el rey Sancho Ramírez en introduce la reforma gregoriana.

En 1096, las tropas de Pedro I arrebatan la cuidad de Huesca a los musulmanes en la célebre batalla de Alcoraz.

En 1137, Ramiro II cierra la crisis sucesoria ofreciendo a su hija doña Petronila al conde de Barcelona Ramón Berenguer IV en Barbastro, en 1137.
Desde ese momento sus sucesores, además de reyes de Aragón, serán también condes de Barcelona.

Nace entonces la Corona de Aragón en la que un sólo príncipe reunirá en su figura varios estados bajo su cetro. Cada uno con leyes, jurisdicciones, cortes y parlamentos propios. Se trata de una confederación de estados, de carácter pactista, a cuya cabeza se coloca el rey de Aragón -que es a la vez conde de Barcelona, marqués de Provenza, etc.-

En un contexto de crecimiento económico y repoblación, las villas y las ciudades tienen gran auge, cobrando un gran protagonismo.
Se crea la villa de Aínsa, en 1124, y se da igualmente carta de población a la villa de Bielsa en 1191 por Alfonso II, concediendo franquicias y libertades a los colonos mineros que se instalen en el lugar.

Villa medieval de Aínsa

Siglos XIII: el territorio pirenaico dividido en dos estados diferentes

En 1213 Pedro II rey de Aragón pierde la vida en la batalla de Muret (cerca de Tolosa de Occitania) y también pierde una parte importante de sus estados: la Provenza y la sumisión de los condes de Tolosa, que pasarán al dominio del rey de Francia.

Esto supone un importante cambio para las relaciones interpirenaicas, pues hasta entonces ambos lados se sujetaban a un mismo soberano.

La organización del territorio se hace mediante la división en merindades, a cuyo frente hay un merino que administra las cuentas y la justicia del rey.

En la comarca tenemos por un lado la merindad del Sobrarbe y por otro la merindad de las Valles, que afecta a nuestro territorio estudiado.

La Sobrejuntería es la unión de varios de estos distritos o merindades para la lucha contra los malhechores. La sobrejuntería del Sobrarbe engloba varias merindades: Sobrarbe, las Valles, Ribagorza y Barbastro.

 

La población se estabiliza y en la zona de montaña se va acumulando un capital proveniente del ganado y de la explotación maderera que se comercializa a través del río Cinca.