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PATRIMONIO MUNDIAL PIRINEOS-MONTE PERDIDO

Las facerías

Las "facerías" son tratados entre valles de ambas vertientes de los Pirineos que ordenaban el aprovechamiento conjunto de algunos pastos fronterizos.
Originalmente debieron de ser acuerdos orales que se pusieron por escrito en época medieval, a partir del siglo XIV y que, en el territorio del Bien, permitían el uso de los pastos de los valles gascones de Barèges y Aure por parte de los ganados aragoneses de los valles de Broto y Bielsa.

Su existencia se explica por dos razones principales: el carácter complementario del medio físico de ambas vertientes de los Pirineos y la existencia de un sentimiento de identidad común entre los habitantes pirenaicos que hacía incluir en estos pactos medidas para facilitar el comercio trasfronterizo y garantías de no agresión entre valles en momentos de conflicto franco-español.
Es éste un magnífico ejemplo que demuestra que las fronteras naturales y políticas nunca han logrado obstaculizar y romper los vínculos entre las comunidades del macizo de Monte Perdido, haciendo posible la creación de tratados de paz o facerías para el aprovechamiento común de los pastos.
De hecho, muchos valles aragoneses, entre los que se encuentra el de Broto, llegaron a alcanzar más relación con los valles vecino franceses que con sus compatriotas del sur.

Un ejemplo, el tratado entre el Valle de Bielsa y el Valle de Barecha

El más antiguo data de 1319, entre el Valle de Bielsa y el de la Barecha. Posteriormente, en 1384, se vuelve a negociar otro acuerdo.

Llanos de La Larri

Según la documentación conservada parece ser que en tiempos anteriores a estos pactos, en la Plena y Alta Edad Media, la propiedad en disputa -el monte de Oussona, los prados de Gavarnie, etc.- era de carácter comunal para ambos lados, sin tener que hacer ningún tipo de acuerdo jurídico o formal que los regulara, mostrando cierta comunidad de intereses y de organización entre las poblaciones a ambos lados del Pirineo.

Sin embargo, en la Baja Edad Media la situación cambia. Europa vive un contexto de crisis social y económica. Comienza a desarrollarse un derecho común donde se potencia y se protege la propiedad privada de los individuos y de las comunidades.

Los Estados están más definidos: el reino de Aragón y los condados de Bigorra y Cominga (adscritos a los condes de Tolosa y Bearne), no confluyen ahora en intereses.

Y surge el conflicto: se han documentado diversos episodios de asalto a la otra vertiente, con robo de ganado, utilización de la violencia e incluso de muertes.

Para una solución del litigio sería lógico llevar a cabo este tipo de tratado de paz o "facería", entre los valles de uno y otro lado.

Otras facerías documentadas

Existen otros tratados de paz entre valles franceses y españoles como la facería de los valles de Broto y Barecha (1390) o la de los valles de Bielsa, Puértolas y Chistau con el valle de Aure (1597)

Montaña de Sesa.