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PATRIMONIO MUNDIAL PIRINEOS-MONTE PERDIDO

Paisaje: naturaleza y cultura

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«Pirineos-Monte Perdido»

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Piso Subalpino (1.700-2.400 m)

Pinar xerófilo (Pinus sylvestris)

En el piso subalpino también se encuentra el pino silvestre, desarrollándose en la franja altitudinal comprendida entre los 1.700 y 1.900 m. Busca de aquellas zonas con orientación de solana y venteadas, pudiendo prosperar sobre suelos generalmente esqueléticos.

Es frecuente que colonice zonas aclaradas por la mano del hombre, incendiadas o sobreexplotadas por la actividad ganadera.

Entre las especies arbustivas más abundantes del sotobosque se encuentra el boj (Buxus sempervirens) y enebro común (Juniperus communis). También es muy frencuente la presencia de erizón (Echinospartum horridum) y gayuba (Arctostaphylos uva-ursi).

Pinares subalpinos (Pinus uncinata- Rhododendron ferrugineum)

En el límite de la vegetación arbórea, entre los 1.700 y 2.200 m de altitud, se extienden los pinares de pino negro (Pinus uncinata).

Esta especie está perfectamente adaptada a las extremas condiciones ambientales propias de la alta montaña, y en especial a las situaciones prolongadas de innivación, intensas heladas y fuertes vientos.

Ocupa tanto zonas de umbría como de solana, aunque en estos últimos casos el pinar es menos denso y en el sotobosque aparece el enebro enano (Juniperus communis nana) y la gayuba (Artostaphillos uva-ursi).

Las especies que con mayor frecuencia acompañan al pino negro son el rododendro (Rhododendron ferrugineum), el arándano (Vaccinium myrtillus) y Sorbus chaemespillus.

Encontramos bosques de pino negro en las umbrías de los valles de Ordesa, Pineta y Bujaruelo. También en las áreas más elevadas de solana de Añisclo y Escuaín.

Dentro del dominio del pino negro, los abedules y sauces cabrunos colonizan las canales de avalanchas y derrubios.

A pesar de las limitaciones impuestas por el frío y la nieve, lo que reduce el periodo vegetativo, en estas zonas se encuentran los ejemplares más longevos. En la Montaña de Sesa se conoce un ejemplar con una edad aproximada los 500 años (LASAOSA Y ORTEGA, 2003).

Pastizales supraforestales

Entre los 1.800 y los 2.400 m de altitud se extienden amplios pastizales por encima del límite del bosque.

Aunque ciertas partes del pastizal se pueden considerar climácicas, la mayor parte de los mismos se encuentran dentro del dominio natural del pino negro y matorral de altura. Durante siglos fueron talados y explotados por el hombre con el fin de dedicar estas zonas al pastoreo del ganado trashumante. El Puerto de Góriz, la Montaña de Sesa o las solanas de Sierra Custodia y de Las Cutas son ejemplos de estas formaciones de herbáceas.

Dado que buena parte de los bosques preexistentes se trasformaron en pastizales, podemos considerar a esta comunidad vegetal como integrante de un piso subalpino alpinizado. Durante el largo proceso de transformación se simplificaron los suelos, por lo que en muchos casos resulta difícil la recuperación del bosque.

Allí donde el pastoreo se ha mantenido durante largos periodos de tiempo, ha sido posible la expansión de ciertas gramíneas como las festucas (Festuca gautieri) con astrágalos (Astragalus sempervirens), Festuca eskia, Festuca paniculada, hierba cerbuna (Nurdus stricta) o el trébol de montaña (Trifolium alpinum). La composición de las comunidades herbáceas varía según la química del roquedo, la orientación de la ladera, la presencia de agua en el suelo o la intensidad de la presión ganadera.

Aunque dominan las gramíneas y las leguminosas, también aparecen algunos arbustos, como los enebros en las zonas más altas y orientadas al norte, y el boj en las solanas más cálidas. También suele estar presente el erizón.

En áreas donde la presión ganadera disminuye o incluso llega a desaparecer, se produce una colonización rápida con especies leñosas. En las umbrías y áreas más elevadas, donde quedaron retazos de pinar de pino negro, avanza la especie arbórea hacia cotas inferiores, penetrando en la orla del pastizal (Las Travenosas y La Crapera, en Las Cutas). Lo mismo ocurre en los sectores de menor altitud del pastizal, donde al entrar en contacto con las zonas forestales se produce una continua expansión del boj, Rhamnus alpina, enebros, serbales y rosales.