Enclave:

Ereta de Bies-San rbez-La Ripareta

Mapa

Nos sumergimos en las entraas de la mayor garganta de la cordillera pirenaica, el Can de Aisclo. Entre bosques hmedos y sombros se remonta el ro Bells, siempre flanqueado por gigantescas murallas rocosas. Aunque el desnivel a superar es importante, la belleza de los paisajes compensa cualquier esfuerzo.

El camino comienza en el aparcamiento de la Ereta de Bies. De forma paralela a la carretera se desciende hasta el Puente de San rbez. Despus de atravesar la profunda garganta del ro Bells, seguimos hasta la ermita de San rbez (10). Poco despus se llega a una fuente y al punto de inicio del Circuito de Aso que dejaremos a la izquierda, continuando hacia el norte.

La pista termina en el Puente de Sangons (25), que debemos cruzar para cambiar de vertiente e iniciar un suave y progresivo ascenso. Se deja a la izquierda la seal que indica Sercu (40) para avanzar por las faldas del pico Mondoto (1.957 m), entre bosques de quejigos, hayas y un espeso matorral de boj.
Tras 1 h de recorrido, el can se ensancha en el punto llamado Cumaz. De forma repentina, las aguas tranquilas del ro Bells se precipitan al vaco en una cascada. El paisaje resulta sobrecogedor, ya que al levantar la mirada podemos contemplar los mil metros de farallones rocosos que separan el fondo del can de las cumbres de Sestrales (2.101 m).

A partir de Cumaz comienza el tramo con mayor desnivel, aunque resulta agradable dado que atraviesa el interior de un hayedo fresco y hmedo. Se pasa junto a la Fuente de Cumaz (1h 15) y un gran tejo (1h 30), considerado uno de los rboles ms viejos del Parque Nacional.

La fuerte pendiente termina en Selva Plana (2h 15), desde donde se puede obtener una de las mejores panormicas de Aisclo. A partir de este lugar el camino tan apenas presenta desnivel, y de forma muy cmoda se llega a la Ripareta (3h). Es ste un enclave de gran belleza y muy luminoso, gracias a que el Barranco de la Pardina desemboca en el can del ro Bells. La existencia de mayor superficie en el fondo del valle hace posible que se desarrolle el hayedo ms extenso de Aisclo. Desde este lugar, y hacia el norte, ya se puede divisar una de las cumbres del macizo de Monte Perdido, la Punta de las Olas (3.022 m).

El regreso se realiza por el mismo camino.

En ciertos puntos es necesario extremar las precauciones debido a la gran pendiente de las laderas por las que se pasa