Enclave:

Ereta de Bies-San rbez- Fuen Blanca

Mapa

En el Can de Aisclo la naturaleza se muestra salvaje y abrumadora. Para disfrutar al mximo de sus paisajes, siempre cambiantes, y sentir un sinfn de sensacin, se recomienda realizar esta ruta, que aunque exigente, siempre resultar inolvidable.

Despus de 3 h de ascenso desde el punto inicio en la Ereta de Bies, se llega a La Ripareta (consultar la descripcin de la ruta respectiva). El trazado del sendero contina por la margen derecha orogrfica del ro Bells, hacia el norte. Tras cruzar el lecho pedregoso del Barranco de la Pardina nos adentramos en un magnfico bosque de hayas, donde cada rbol crece y lucha con sus competidores por conseguir la mxima luz posible. Una vez atravesado el hayedo, el sendero gana altura y en ocasiones puede resultar algo confuso debido a la intensa erosin de las laderas.

Con la altitud el hayedo pierde su densidad, llegando a desaparecer poco antes de atravesar el ro Bells por la pasarela metlica de Los Estrechos (3h 30). A partir de aqu la ruta prosigue por la margen opuesta y se hace ms pendiente. A la derecha queda el sendero de Foradiello, por el que se accede a la Montaa de Sesa y al Refugio de San Vicenda.

Se debe extremar la precaucin al pasar por un tramo de sendero equipado con cadenas clavadas en la roca, lo que aportan mayor seguridad (3h 50). Poco ms adelante alcanzamos un lugar muy diferente a todo lo visto con anterioridad (4 h). El can pierde su angostura, aparecen amplias praderas cubriendo el fondo del valle y los escarpes de ambas mrgenes se distancian. Frente a nosotros se encuentra el circo de Aisclo, presidido por la Punta de las Olas (3.022 m) a la izquierda y O Zucn (2.802 m) a la derecha. Entre ambos, el Collado de Aisclo con su caracterstico perfil aplanado.

Continuamos hacia el norte, entre pinos negros y praderas. Muy pronto divisamos la gran cascada de Fuen Blanca. Se trata de una surgencia por la que brotan las aguas subterrneas procedentes de las cumbres del macizo de Monte Perdido.

Despus de atravesar una pequea pasarela metlica llegamos al final de la ruta, donde existen antiguos pastos destinados al ganado y dos mallatas de pastor (4h 30); junto a la pequea construccin de piedra con tejado a dos aguas, existe una gran roca que tambin aprovecharon los pastores como refugio. Este gran bloque fue trasportado hasta aqu por aquellos glaciares que esculpieron el circo durante las glaciaciones del Cuaternario.

All donde la pendiente de las laderas es mayor, se debe extremar las precauciones, evitando posibles cadas.