Enclave:

Revilla-Foratarruego

  • Distancia:
  • Punto de partida:Localidad de Revilla
  • Desnivel:760 m.
  • Tipo de recorrido:Lineal.
  • Tiempo:2,30 h (ida)
  • Dificultad:Media
  • Consejos:

Mapa

Descripción

La naturaleza salvaje de la Garganta de Escuaín encierra múltiples sorpresas. Para descubrirlas nos adentramos en el sendero que comienza en Revilla y asciende hasta el Refugio de Foratarruego. Desde allí se contemplan las mejores panorámicas del valle y del gran circo glaciar de Gurrundué.

En la plaza de Revilla se encuentra el comienzo del itinerario y la primera señal que indica "Puente de los Mallos" y "Foraturruego". Pasamos junto a la casa natal de Mª Teresa Bernad y la Estación Biológica de Revilla, magnífico ejemplo de arquitectura tradicional. Tras dejar a la derecha una indicación a Consusa Superior, el sendero gira hacia el oeste, siendo la dirección que siempre seguiremos.

Durante los primeros 15' se atraviesa una zona abierta, cubierta con matorral de boj y erizón sobre suelos pedregosos. Cruzamos el barranco de Consusa por un puente metálico. Poco después (25') se llega a unos campos de cultivo abandonados delimitados por muros de piedra, donde una señal marca el sendero que permite acceder a los Miradores de Revilla.

La ruta se introduce en el interior del Parque Nacional (40'). De forma repentina, y en un recodo del camino, se abre ante nuestros ojos una gran panorámica del barranco de Os Sacos y su cabecera el circo de Angonés. Otro puente metálico permite cruzar este barranco (60´). Dejamos a la izquierda el sendero al Puente los Mallos para continuar hacia Foratarruego. Tras un ascenso pronunciado se llega a unos antiguos campos aterrazados que todavía conservan pequeñas mallatas de pastor.

Seguimos ganando altura de forma progresiva entre bosques de pino silvestre con un denso matorral de boj, algún acebo y enebros. Se atraviesa un nuevo barranco, el de las Gargantas (1h 40´), aunque en esta ocasión no existe pasarela. A partir aquí el sendero se hace más pendiente, hasta que finalmente se llega al punto denominadoA Bocera (1h 50'), donde crece un gran pino monumental con una edad aproximada de 360 años.

Por fin se alcanza el último rellano. Tras recorrer una zona de pastizal, situada bajo la peña donde se localiza el refugio, no podemos dejar de asomarnos a la cornisa desde la que se contempla el grandioso circo glaciar de Gurrundué. Desde este lugar, tan sólo queda caminar hasta el refugio y disfrutar de una amplia panorámica del valle de Escuaín, los pastos de La Valle, Castillo Mayor, Sestrales o Cuello Viceto.

Consejos

Llevar abundante agua, pues la fuente que se encuentra en el sendero puede secarse.