Enclave:

Escuaín-La Valle-Puente de los Mallos

  • Distancia:
  • Punto de partida:Pueblo de Escuaín
  • Desnivel:300 m
  • Tipo de recorrido:Lineal
  • Tiempo:2h (ida)
  • Dificultad:Baja
  • Consejos:

Mapa

Descripción

Pocos paisajes del Parque Nacional conservan una huella humana tan clara y evidente como los del Valle de Escuaín. Se trata de una sencilla ruta entre bosques, antiguos campos de cultivo y viejas mallatas de pastor. También seremos testigos del majestuoso vuelo de las grandes rapaces, especialmente el quebrantahuesos.

Poco antes de llegar a Escuaín se localiza la pista que parte de la carretera, en dirección al oeste, con indicaciones de la GR 15 (Sendero Prepirenaico). El primer tramo del camino atraviesa antiguos campos de cultivo y laderas abancaladas, o fajetas, en las que debido a su abandono crece el erizón y el boj. Se llega a una barrera (10´) y paneles que marcan la entrada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Ganaremos altura de forma cómoda y progresiva por la pista en excelente estado. Se atraviesan magníficos bosques de pino silvestre, quejigos, hayas y una gran variedad de plantas en el sotobosque como el mostajo, majuelo, arce, guillomo, etc.

Tras 1h desde el inicio, el bosque se hace menos denso y los espacios abiertos van ganando protagonismo. Casi de forma continua se pasa junto a antiguos campos de cultivo dedicados al pastoreo, rodeados de muros de piedra y en los que se conservan sencillas construcciones pastoriles denominadas mallatas.

Pasamos junto a una fuente (1 h 30´). Poco después se llega a La Valle (1h 45´), nombre dado a una extensa área de pastizales, salpicados de bosques, que se extienden a los pies de Cuello Viceto al oeste y la Sierra de las Sucas al norte. Llama poderosamente la atención el circo de Gurrundué y el Circo de la Sarra. En este lugar es habitual la presencia de las aves carroñeras, como el buitre leonado, el alimoche y el quebratahuesos, ya que en las proximidades existe un punto de alimentación donde la guardería del Parque Nacional realiza los aportes.

Seguimos la ruta hacia el norte, dejando atrás la manga de ganado. Después de atravesar la pradera y descender ligeramente, localizamos la señal que indica Puente de los Mallos. Cruzaremos el cauce de un barranco para continuar por un sendero entre bojes y un bosque de hayas. Tras un suave descenso se llega al final de la ruta, el Puente de los Mallos (2h 30´). Se trata de una pasarela metálica suspendida sobre el profundo barranco del río Yaga. Junto a él, y al borde del abismo, crece un gran tejo que de forma increíble hunde sus raíces en las grietas de la roca.

 

Consejos

Aunque existe una fuente en el camino se debe llevar agua. Respetar la señalización del Parque Nacional con el fin de evitar molestias a las rapaces.