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Pinares de la Solana de Mondarruego

  • Tipo de Paisaje :Ligado a la actividad FORESTAL
  • Sector :Valle de Ordesa
  • Municipio :Torla
  • Altitud :

DESCARGAS

ENLACES

    Interpretación

    La explotación de los bosques que circundan el macizo de Monte Perdido ha sido una constante durante siglos, aunque el ritmo e intensidad no ha sido siempre el mismo, ni tampoco en todos los valles.

    Un claro ejemplo de paisaje forestal transformado por la mano del hombre es el que se encuentra en la solana de la Peña Mondarruego, al norte de la localidad de Torla.

    Cuando hoy observamos estas laderas a las puertas del valle de Ordesa, puede parecer que nos encontramos frente a un bosque de coníferas maduro y tan apenas alterado por los habitantes del valle. Sin embargo, la realidad es completamente diferente.

    Existen múltiples evidencias que nos demuestran el intenso aprovechamiento maderero al que se vio sometido este sector del valle, pero también agrario y ganadero. Al consultar diversas fotografías tomadas por viajeros de comienzos del siglo XX, y en especial las que tomó Lucien Briet en 1909, queda demostrado que en aquella época estas laderas carecían de cubierta forestal. Además de las fotografías, son numerosos los relatos de aquellas personas que describían el paisaje desolador de Mondarruego. Briet, en su libro "Bellezas del Alto Aragón" (1913) describe lo que vio cuando ascendía por el camino de Turieto:

    "Restos de antiguos talleres de sierra están señalados por calvas en el monte; es lamentable que este valle, que debiera ser respetado y atendido como un parque nacional sirva de teatro a actos vandálicos que entristecen el ánimo. El hacha aragonesa utiliza procedimientos extraños: no corta los árboles por la parte del tronco inmediato al suelo, los decapita un metro más arriba, dejando el tronco afeado por muñones medio podridos y de aspecto desagradable. (...) En medio de esta desolación, algunos arbolillos crecen espontáneamente y consuelan de la despoblación forestal que entristece el valle de Ordesa; más tales retoños se desarrollan muy penosamente, el ganado trashumante los arranca y sólo se salvan de este peligro si llegan a adquirir sus troncos la dureza suficiente para desafiar los dientes atrevidos de cabras y ovejas."

    "El valle de Ordesa es la leñera del valle de Broto; allí vienen desde Torla a aprovisionarse de continuo de maderas de construcción y de carbones. Si aguzamos el oído escucharemos golpes de hachas que retumban en nuestro corazón. Ya el umbral está destruido y los leñadores no descansan; por todas partes hay trozos de terreno raso cada vez más extensos, y calvas abominables amenazan con extenderse por las laderas, ya bastante desgarradas por los guijarros que arrastran la lluvias".

    Es posible que el proceso de explotación forestal del valle de Ordesa hubiera continuado si no se hubiera declarado del Parque Nacional de Ordesa en 1918. Ello supuso la total paralización de los aprovechamientos madereros. Tras esta fecha no hay constancia de que se realizaran repoblaciones forestales en las laderas del valle.

    Pero la explotación forestal no fue la única actividad que se realizó en las laderas orientadas al sur en la entrada al valle de Ordesa. Entre los 1.420 m y 1.600 m de altitud, desde Sopeliana hasta Carriata, y en las antiguas casas de Oliván y Berges, los campos de cultivo abancalados se sucedían y en ellos se cultivaba trigo, centeno y patatas. Algunos de ellos estuvieron activos hasta los años 60, aunque convertidos posteriormente en prados de siega.

    Si nos fijamos en el entorno de Casa Oliván todavía se pueden encontrar restos de los antiguos campos de cultivo que ascendían por la ladera hacia el circo de Carriata. La mayor parte de ellos, al estar totalmente cubiertos por la masa forestal, sólo se pueden reconocer a través de los restos de los muros de piedra pertenecientes a los bancales.

    Cuando en la actualidad analizamos toda el área descrita, queda demostrada la imparable recuperación de la masa forestal de pino negro en aquellas zonas que habían sufrido una mayor explotación.

    Es un excelente ejemplo de cómo el pinar de pino silvestre se ha extendido en amplios sectores del piso montano, consecuencia indirecta de la presión antrópica que se ejerció tradicionalmente desde los pueblos. De hecho, su localización marca las áreas de aprovechamiento más intensivo.

    Para la interpretación de los actuales paisajes forestales también se deben tomar como referencia dos fechas destacadas, pues marcan los momentos en que se detuvieron las explotaciones forestales en los valles que hoy forman parte del Bien "Pirineos-Monte Perdido". La primera de estas fechas fue 1918, momento en que se declaró el Parque Nacional de Ordesa, lo que paralizó todas aquellas explotaciones forestales que se estaban dando o se iban a realizar en el futuro. Los aprovechamientos forestales no cesaron en los demás valles del macizo de Monte Perdido, hasta que en 1982 se aprobó la ampliación de los límites protegidos, pasando a denominarse Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

    Localización

    Acceso

    En Torla tomar la carretera que se dirige hacia el Valle de Ordesa. Una señal a la izquierda nos indica el antiguo Centro de Visitantes, situado bajo las paredes de Peña Mondarruego

    Localización del punto

    Ocupa las faldas meridionales de Peña Mondarruego, entre la Garganta de los Navarros la oeste, el río Arazas al sur y el Barranco de Carriata al este.

    Coordenadas GPS

    • 30T 738329 4726874

    Localización del punto de observación recomendado:

    Para obtener una imagen panorámica de toda la zona debemos alejarnos del área en cuestión. Una de las mejores perspectivas se obtiene desde el camino de Turieto Bajo, a la altura de la Cascada de Tramasaguas y de Tomborrotera.

    Coordenadas GPS del punto de observación recomendado:

    Camino de Turieto Bajo:

     

    Protección

    • Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
    • Patrimonio Mundial "Pirineos-Monte Perdido".