Enclave:

Revilla y Escuaín

  • Tipo de Paisaje :Ligado a la actividad AGRARIA y GANADERA. Laderas abancaladas. Paisaje urbano.
  • Sector :Garganta de Escuaín
  • Municipio :Puértolas, Tella-Sin
  • Altitud :Revilla (1.200 m), Escuaín (1.225 m)

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ENLACES

    Interpretación

    Aunque el interior del Bien "Pirineos-Monte Perdido" no acoge ningún núcleo urbano, si resulta de interés considerar algunos de los paisajes más próximos al área reconocida Patrimonio Mundial. Sercué, Nerín, Escuaín y Revilla se encuentran a escasos metros de sus límites y por ello forman parte de los paisajes culturales del Bien. De hecho, los habitantes de estos pueblos eran los que hacían uso de los pastos y campos de cultivo que sí se encuentran en el interior del Bien.

    Revilla y Escuaín son las dos aldeas que jalonan la Garganta de Escuaín. La primera se localiza en la margen izquierda y la segunda en la derecha. Aunque en línea recta se encuentran muy próximos y casi enfrentados, el tiempo que se requiere para llegar de uno a otro es largo y costoso. Siempre utilizaron el sendero que atraviesa la garganta, para lo cual es necesario salvar un fuerte desnivel.

    En ocasiones, los vecinos de ambos pueblos utilizaban otro sistema para comunicarse; los de Revilla subían a la Peña La Faixa, también conocida como Peña del Teléfono, que se encuentra junto al sendero que se dirige a los Miradores de Angonés. Desde allí los de Revilla gritaban a los de Escuaín que se colocaban en las proas de O Castiello. El 17 de enero, día de San Antón, los jóvenes de Revilla se dirigían a esta peña con los trucos para "saludar" a los de Escuaín, que hacían los mismo contestando.

    Revilla aprovecha una orientación favorable de solana. La pendiente de las laderas es importante, lo que explica la existencia de numerosos bancales. Los campos se ubicaban en las zonas bajas y menos pendientes de las laderas próximas al pueblo, por encima de la garganta. Era tal la necesidad de tierra de cultivo que se llegaron a aprovechar hasta los rincones más mínimos. Resulta muy ilustrativo consultar y analizar las fotografías tomadas por Lucien Briet a comienzos del siglo XX, en las que se observa con claridad el grado de aprovechamiento al que se vieron sometidas las laderas del valle de Escuaín.

    La explotación que los habitantes de Escuaín realizaban de sus tierras era muy similar, aunque presentaba algunas diferencias respecto a Revilla. Escuaín ocupa un área de escasa pendiente, lo que favorece el apiñamiento del casería. Sin embargo, su ubicación no es favorable para la práctica de labores agrícolas, debido a la proximidad de los escarpes de la garganta y la sombra que aportan los farallones rocosos de Castillo Mayor, reduciendo considerablemente las horas de sol durante el invierno. Por ello, la actividad ganadera resultaba fundamental para los habitantes de Escuaín, ya que podían aprovechar los pastos de La Valle y la Montaña de Sesa.

    En el caso de Revilla la agricultura adquiría mayor relevancia, pero con ella tan sólo podían cubrir las necesidades más básicas de subsistencia. A los vecinos de esta aldea se les apodó micoleros, pues la micola era un potaje rudimentario elaborado con harina, caldo, agua o leche, siendo ésta la base de la alimentación.

    Por debajo de los dos pueblos, y hacia la garganta, siempre hubo algunos huertos. En ellos se producía un poco de todo pero en pequeñas cantidades. Entre todos los cultivos dominaba la patata. En los márgenes de los campos y huertos había bastantes frutales, como nogales, manzanos, cerolleras, perales, ciruelos, moreras y uva de parra.

    Hasta mediados del pasado siglo, cuando se produjo el gran éxodo rural hacia las ciudades, los bosques en la cuenca del Yaga eran escasos. Quejigales y carrascales se aprovechaban para la obtención de madera y leña para el autoconsumo. También se recolectaban los frutos (glanes si es quejigo y bellota si es carrasca) o los aprovechaban directamente ovejas y cerdos.

    El abandono de las actividades agrarias y ganaderas explica el abandono de estos paisajes, en los que hoy domina el bosque y el matorral. Si se observa con atención, todavía se pueden apreciar algunos muros de piedra pertenecientes a los antiguos bancales que recuerdan la vida de los antiguos habitantes, marcada por la miseria, la escasez y las dificultades.

    Tal como ocurre en buena parte de los paisajes urbanos de este sector de la Comarca de Sobrarbe, Revilla y Escuaín presentan la misma problemática y el mismo proceso de transformación. Tras una intensa etapa de abandono, lo que desencadenó procesos de deterioro y ruina de las construcciones, hoy asistimos a una renovación y recuperación de algunas de estas construcciones, especialmente en Revilla. Por el contrario, Escuaín sigue padeciendo las consecuencias del abandono de muchas de sus viviendas y los elementos arquitectónicos más interesantes están desapareciendo. También han sufrido alteraciones importantes aquellas construcciones rehabilitadas recientemente debido a la utilización de materiales modernos, especialmente en las cubiertas. Cabe señalar que Revilla fue conocido por la variedad de materiales utilizados en los tejados de sus casas: láminas de pino negro, losas, teja árabe, teja de Estaroniello y hasta pizarra roja del valle francés de Aure en Casa Xuan Bernad (hoy ha sido sustituido por pizarra negra); un pastor transportó las "losetas de Francia" desde el país vecino gracias a la ayuda de las ovejas a las que se las ataba.

    Localización

    Acceso:

    A Revilla se accede por carretera que se dirige a Tella desde el Hospital de Tella. Para visitar Escuaín se debe tomar la carretera que asciende a Puértolas, ya que es allí donde se encuentra el desvío.

    Localización del punto:

    Como área de interés se debe considerar el conjunto formado por las localidades y sus respectivos entornos, pues en estas zonas se encuentran las construcciones y parcelas destinadas al aprovechamiento agrícola y ganadero.

    Coordenadas GPS del punto:

    • Iglesia de Revilla: 31 T 265933 4720261
    • Iglesia de Escuaín: 31 T 264459 4719947

    Localización del punto de observación recomendado:

    Tanto en un caso como en otro, el grado a abandono de las tierras antes cultivadas es muy elevado y la vegetación no permite apreciar muchos de los elementos que existieron. En Revilla se obtienen buenas panorámicas desde la iglesia parroquial. En Escuaín se recomienda tomar la pista de La Valle con el fin de ganar altura durante los primeros 300 m de recorrido.

    Coordenadas GPS del punto de observación recomendado:

    • Revilla, iglesia parroquial: 31 T 265933 4720261
    • Escuaín, pista a La Valle: 31 T 264148 4719989

     

    Protección

    • Entorno inmediato del Bien "Pirineos-Monte Perdido".
    • Zona Periférica de Protección del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.