Enclave:

Panares de Secalás y Fragón

  • Tipo de Paisaje :Ligado a la actividad AGRARIA y GANADERA. Laderas abancaladas
  • Sector :Garganta de Escuaín
  • Municipio :Tella-Sin
  • Altitud :Entre 1.450 m y los 1.600 m de altitud.

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ENLACES

    Interpretación

    Mientras que en las proximidades de los núcleos urbanos siempre han dominado los usos agrarios frente a los ganaderos, a media que nos alejamos de los pueblos y ascendemos en altitud se da el proceso inverso. Al alcanzar las partes más elevadas de la montaña, los usos ganaderos son los únicos que se practican. Es en los puertos o estivas donde se alimenta al ganado durante el verano.

    Existe una franja intermedia, alejada de los pueblos, en la que se localizaban los campos de cultivo situados a mayor altitud. Estos campos, fácilmente reconocibles en el paisaje, se denominan panares. Existen varios ejemplos repartidos por el territorio del Bien "Pirineos-Monte Perdido", pero los encontramos con mayor frecuencia en el entorno de la Garganta de Escuaín. En La Valle se pueden identificar varios de ellos y también en la margen opuesta, aunque son menos frecuentes.

    En esta ficha se analizan los panares que se encuentran entre el pueblo de Revilla y el Refugio de Foratarruego, en la solana de Punta es Verdes (prolongación oriental de la Sierra de las Sucas). Después de atravesar el barranco de Angonés existen dos zonas de panares separadas por un cortado rocoso. En la parte superior se encuentra Secalás y L´Estrecho, y en la inferior Fragón, que se cultivaban en años alternos.

    Dado que Revilla contaba con escaso espacio para el cultivo, dado lo abrupto y seco, estas parcelas en altura resultaban esenciales.
    En las parcelas abancaladas de Sacalás se cultivaba el centeno y la paja obtenida se utilizaba para cubrir algunos tejados, especialmente bordas en Revilla. Estos panares se encuentran a una altitud comprendida entre los 1.450 m y los 1.600 m de altitud. Hoy es posible encontrar bancales con o sin muro de piedra, así como algunas mallatas.

    Nacieron con el objetivo de aprovechar al máximo la tierra destinada a la producción de alimentos, en una economía basada en la subsistencia y en unos momentos en los que la población atravesaba las mayores dificultades.

    Respondía a una forma de cultivo que relacionaba la agricultura y la ganadería, así como el individualismo agrícola y la práctica ganadera comunitaria. La obtención de las cosechas era posible gracias al estiércol generado por el ganado mientras se alimentaban en ellos. De hecho, el beneficio neto que obtenía el propietario no era otro que el estiércol y gracias a él podía obtener cosechas con las que alimentar a las personas.

    Se denominaron panares porque en ellos se cultivaba el centeno que se necesitaba para la alimentación humana. Dada la altitud a la que se encuentran, sólo se podía cultivar este tipo de cereal, en ciclos bianuales de cultivo y barbecho. A esta altitud y bajo estas condiciones físicas, el clima imponía el calendario de cosechas, que no comenzaba hasta finales de septiembre.

    En primavera, y durante el día, los corderos pastaban por el entorno de los panares en barbecho y por la noche se encerraban en cercados móviles (cletas o baranas) fertilizando la tierra que al año siguiente sería trabajada en agosto y sembrada en septiembre.

    Al llegar el otoño, cuando los rebaños bajaban de las estivas (primero bovinos y después ovinos), se dejaba que durante un tiempo entraran en los panares que acababan de ser cortados y también en sus alrededores. Seguidamente ya se bajaban a los pueblos. De esta forma, los panares se utilizaban cada año de forma alternativa para cultivo y para pasto.

    Estos modos de aprovechamiento desaparecieron en la década de los 50 y por completo en los 60 del pasado siglo, debido al éxodo rural, la entrada en la economía de mercado y la expansión de los cultivos cerealistas con elevados rendimientos. En la actualidad sólo podemos ver la sombra de lo que fueron, ya que tras caer en desuso, la vegetación espontánea colonizó con rapidez estos espacios aterrazados.

    Localización

    Acceso:

    En Revilla tomar el sendero que se dirige al Refugio de Foratarruego y Puerto de Revilla. Después de una hora de ascenso llegamos a los panares de Secalás y Fragón.

    Localización del punto:

    En el tramo de sendero comprendido entre el Barranco de Angonés y el Barranco de la Garganta. Los panares de Secalás se encuentran a la derecha del sendero que asciende a Foratarruego y se localizan sin dificultad. Para visitar los de Fragón es necesario tomar el sendero que se dirige al Puente de Los Mallos, después de atravesar el cauce del Barranco de Angonés.

     

    Coordenadas GPS del punto:

    • Panares de Secalás: 31 T 263961 4721780
    • Panares de Fragón: 31 T 263705 4721694

    Localización del punto de observación recomendado:

    El punto más adecuado para observar el panar de Secalás se localiza en la parte central del área abancalada. Allí se localiza una mallata derruida.

    Coordenadas GPS del punto de observación recomendado:

    • Panares de Secalás: 31 T 263939 4721855
    • Panares de Fragón: 31 T 263698 4721675

     

    Protección

    • Patrimonio Mundial "Pirineos-Monte Perdido".
    • Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.